Harta de ver noticias horribles, como el bombardeo "selectivo" (y un cuerno) de los israelís contra, en su gran mayoría, civiles de Gaza... Anoche ví una noticia que me alegró profundamente; Patrocinio Mora, un lepero gentil y bondadoso, que vivió en la orfandad de pequeño, invitó a cenar a más de 150 inmigrantes sud-saharianos que viven en chabolas, más cerca de la miseria que de otra cosa. Les dio arrocito de marisco, pollo al horno y postres para celebrar la nochevieja, con baile y todo! y ojo, los camareros eran el alcalde y algunos concejales. No contento con eso, está promoviendo, con la ayuda de Cáritas, una iniciativa para regalarles algo digno, y sobre todo útil, para reyes. Reune dinero para que estos chicos tengan un chándal y unos deportivos como regalo de reyes. Me ha encantado lo sencillo y majo que era el hombre, y lo agradecidos que estaban los pobres chicos de llevarse a la boca una cenita como Dios manda por cuenta de Patrocinio. Eso es ser gente de buena fe.
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